Una de las disciplinas más vistosas de la astronomía es la astrofotografía. Con un poco de práctica y la información adecuada podemos empezar a obtener imágenes que nos muestran objetos y aspectos del cielo que no podemos ver a simple vista.

La astrofotografía tiene muchísimo recorrido (como la astronomía) llegando a niveles prácticamente profesionales, pero cada nivel es todo un mundo y no hace falta empezar con equipos caros para tener muchísimos objetivos y resultados. Y no pienses que por básico es menos interesante. Con un equipo humilde se pueden realizar fantásticas imágenes de gran campo del cielo

Material

Empezaremos nuestras primeras experiencias con un equipo básico:

Una cámara réflex, mirrorless o que nos permita controlar la exposición y la sensibilidad.

Sobre el objetivo de la cámara no necesitamos que tenga unas características demasiado especiales. De hecho los objetivos que suelen venir de serie con la cámara (entorno a 50mm) nos van a ser muy útiles para empezar. Son relativamente luminosos y abarcan una buena porción del cielo.

Un trípode, o incluso algo que nos sostenga la cámara sin peligro de que se caiga (una silla?) para hacer las primeras pruebas nos valdrà.

Estaría bien disponer de un disparador a distancia para la cámara (se llama intervalómetro). Es muy útil para disparar la cámara sin presionar su botón, ya que esto nos produce vibraciones y la imagen saldría movida. Las cámaras que disponen de conexión wifi suelen poder controlarse desde el móvil así que será perfecto para disparar desde el móvil sin tocar la cámara. Si no es el caso y como un intervalómetro no es algo que no solemos tener en casa, utilizaremos un truco. Programamos la cámara para que haga el disparo con retraso. Suelen tener una opción con temporizador de 3 o 10 segundos. Seleccionamos 10” y así nos aseguramos que no hay vibración o que ha disminuido mucho.

Ubicación

Si podemos escoger el lugar desde el que realizamos las tomas, evidentemente, estará alejado de ciudades y luces artificiales, pero siendo conscientes de que eso no siempre es posible, vamos a suponer que estamos en un entorno semiurbano en el que podéis ver estrellas a simple vista.

Para comprobar la calidad (oscuridad) de nuestro cielo y descubrir sitios con buen cielo podeis consultar el mapa de www.lightpollutionmap.info .

Por otra parte es importante que escojas una noche sin luna, cuando aún se encuentre oculta bajo el horizonte o esté muy baja.

Disparamos

Para empezar a hacer nuestras primeras pruebas vamos a escoger alguna región del cielo particularmente oscura, en una dirección alejada de focos de luz cómo pueden ser las farolas de la calle o el resplandor del centro de una ciudad.

  1. Colocamos la cámara de forma que se sostenga firme en el trípode y la orientamos
  2. Seleccionamos una exposición de 5 segundos y una iso de 800
  3. Enfocamos manualmente tan bien como podamos hasta ver las estrellas puntuales. Si disponemos de “live view” (vemos en la pantalla lo que ve la cámara en vivo) ayudará mucho. No confiéis en el autofocus. 
  4. Si no tenemos medio para disparar a distancia programamos el temporizador a 10” y disparamos. Si disponemos de intervalómetro o control desde el móvil, lanzamos el disparo.
  5. Una vez transcurridos los 5 segundos de exposición examinamos la fotografía, ampliándola si podemos y re-enfocamos si es necesario.

Una vez tengamos la foto, debemos fijarnos en cómo han funcionado los valores que hemos seleccionado. Si el fondo del cielo ha salido demasiado claro o iluminado (normal en cielos urbanos) podemos probar a disminuir el valor de la iso. Es preferible disminuir la iso al tiempo de exposición ya que las isos altas acaban amplificando el “ruido” en la imagen, deteriorando su nitidez. Si por el contrario, tenemos la suerte de tener un cielo aceptable y comprobamos que el fondo se conserva bastante oscuro, podemos probar a aumentar el tiempo de exposición para que aparezcan demasiadas estrellas.
Evidentemente hay un tiempo máximo para el que podemos disparar sin que las estrellas nos salgan movidas debido a la rotación de la Tierra, pero lo hablaremos más adelante.

En resumen, si nuestro cielo sufre mucha contaminación lumínica (lo vemos iluminado por las luces artificiales de la ciudad) aumentando el tiempo de exposición o la iso, lo único que conseguiremos es que la foto muestre un cielo terriblemente claro en el que desaparecen las estrellas, y es que va a brillar mucha más el cielo que las estrellas más débiles. 

Orión y Tauro con solo 5 segundos de exposición

Esta imagen está realizada con una cámara mirrorless Canon M100 y un objetivo a 50mm, 800 iso y con una exposición de 5 segundos en un cielo suburbano bastante contaminado.

Podéis retocar un poco la imagen para hacer destacar las estrellas del fondo del cielo.
En el caso de esta imagen, se hicieron unos ajustes muy básicos con una aplicación para editar fotografías en el móvil llamada Snapseed, aunque podéis probar con las que tengáis a mano.
Basicamente se trata de ir jugando con los niveles del contraste, los tonos bajos (o sombras) y si practicáis un poco, las curvas.
Con aplicaciones o programas más completos es recomendable realizar estos ajustes con el histograma.
Fijaos en las imágenes que habéis conseguido que estrellas se han hecho visibles que no podéis ver a simple vista. 

Esta otra imagen, también de la constelación de Orión, ser realizó con seguimiento, es decir, con una montura que se mueve compensado la rotación de la Tierra. Se trata de una exposición de 50 segundos y sin el mencionado seguimiento las estrellas aparecerían cómo trazas en la imagen. Pero lo que destaca aquí es la calidad del cielo. Como podéis ver, el horizonte muestra la contaminación lumínica de poblaciones lejanas, pero tal como apartamos la mirada del horizonte el fondo del cielo aparece muy oscuro. En estas condiciones podemos usar exposiciones largas, sin que la luz artificial reflejada en el cielo haga desaparecer la estrellas menos brillantes.

Una vez tengáis vuestras primeras astrofotografías podéis jugar un poco con los valores de contraste, luminosidad, sombras, etc incluso desde alguna aplicación en el móvil. 
Ya habéis dado vuestros primeros pasos en la astrofotografía! Ahora toca seleccionar nuevos objetivos para nuestras fotografías, tenéis infinidad de ellos:

  • Las constelaciones más reconocibles
  • La Via Láctea
  • Conjunciones de planetas y la Luna (en este caso la luz de la Luna ocultará la mayoría de estrellas)
  • Lluvias de estrellas, para las que tendréis que hacer fotos con exposiciones más largas
  • Cometas brillantes
  • Cúmulos abiertos y nebulosas brillantes
  • etc….

Solo os queda probar!